domingo, 21 de noviembre de 2021

Barco prehistórico en Alcalá

   


    Si pronunciamos en conjunto dos vocablos, como son “barcos” y “Prehistoria”, a todo amante de ésta, y al que no lo es tanto, se le viene a la mente un lugar: La Laja Alta en Jimena de la Frontera.

Laja Alta

    La Laja Alta es una pequeña cueva o abrigo rocoso, dado a conocer en 1978, donde se pueden encontrar pinturas rupestres en las que se representan embarcaciones. Este abrigo es crucial para entender la evolución y origen de las embarcaciones a lo largo de la historia, y es por ello que son muy conocidas entre los estudiosos y amantes de la arqueología e historia en general.


    Lo cierto es que la Laja Alta se considera, en ese sentido, un lugar único, y puede que lo sea, pero ¿es el único lugar donde se representan barcos a través de la pintura rupestre? Lo cierto es que no. De hecho, en el término de Medina Sidonia podemos encontrar la Cueva de los Tres Ciervos, descubierta por Topper en la década de los ochenta, en la que se puede apreciar una embarcación con tripulante antropomorfo en cubierta.

Embarcación en Cueva de los 3 Ciervos

Tripulante sobre la embarcación

    Pero no solo se pueden encontrar embarcaciones de este tipo en estos lugares, sino que, y este es el motivo principal de esta publicación, también las podemos encontrar en nuestro término, en Alcalá de los Gazules.


    Esta cueva que nos ocupa se denomina Cueva de la Berrea, y se ubica en una zona rocosa de la sierra alcalaína, en un paraje relativamente cercano (y digo “relativamente” porque dista kilómetros) a lo que fuera la Laguna de La Janda. Cabe mencionar que la zona alrededor de donde se ubicó la mencionada laguna es la más rica en cuanto a arte rupestre se refiere en nuestra provincia. Este abrigo fue descubierto por el campo-gibraltareño Juan Mateo Valle en 2015, y en el mismo, aparte de otros motivos rupestres, se puede encontrar una embarcación.

Cueva de la Berrea


    Pero, ¿cuál es su datación? Para responder a esta pregunta, a falta de un estudio del abrigo alcalaíno, debemos remitirnos a los llevados a cabo en la cueva jimenata.


    La Laja Alta es un abrigo rocoso de arenisca situada a 370 metros de altitud y a unos 27 kilómetros lineales de distancia del Estrecho de Gibraltar. Otra característica a reseñar es que su ubicación coincide con el paso de unión de las vertientes mediterránea y atlántica. De hecho se sitúa a escasos metros del camino que unía las ciudades prerromanas de Oba (actual Jimena de la Frontera) y Lascut (actual Alcalá de los Gazules), camino que más tarde pasaría a denominarse Ruta de los Quintos, ya que era el que usaban los jóvenes para dirigirse a Cádiz, pasando por Alcalá, para alistarse en el ejército, y actualmente se le conoce como Vereda Jimena-Patriste.

Camino Jimena-Alcalá



    El abrigo fue descubierto por Jacinto Boza Córdoba, quien se lo comunicó a Salvador Corbacho Rey, amante de la historia, pensando que sería cosa de carboneros. Movido por la curiosidad, Salvador se lo comunicó a Ana María Vallecillo Soriano, concejal de Cultura en Jimena.



    En la cueva en concreto se representan ocho barcos, (aunque parece que ha aparecido un noveno navío) además de muchas otras figuras. Su datación siempre ha sido controvertida. La teoría más aceptada durante un tiempo fue que los navíos se podrían corresponder con la llegada de los fenicios al Estrecho de Gibraltar, en torno a los años 1000 y 700 a.C. Algo que podría coadyuvar a esta datación sería la existencia de un antiguo embarcadero fenicio en el rio Hozgarganta, el cual se encuentra a escasa distancia de la Laja Alta. De hecho, Oba significa “puerto fluvial” en el lenguaje indoeuropeo. Además, las pinturas son bastante similares a lo que serían los navíos fenicios usados en Tirreno. Esta teoría también es apoyada por los estudiosos Sassoon y Aubert en sendos trabajos en 1993 y 1999 respectivamente. El primero de ellos sugería una datación romana, mientras que el segundo proponía una datación fenicio-cartaginesa. Más recientemente, ya en la década de los 20´s de nuestro siglo, se ha hecho otro estudio en la Universidad de Cádiz por parte de un miembro del equipo de la arqueóloga Maria Lazarich para el trabajo de fin de Máster. Su autora, Ana María Gomar, defiende que los dibujos representan una tecnología naval medieval datando las pinturas en la Baja Edad Media, entre los siglos XIII y XIV. Este trabajo ha sido publicado en la revista científica internacional Zephyrus.

Navío fenicio


    Sin embargo, en 2013, los científicos de la Universidad de Granada, Eduardo García Alfonso y Antonio Morgado Rodríguez, los dataron en el Neolítico, por lo que serían los barcos más antiguos de la historia.

Laja Alta


    ¿Cómo llevaron a cabo esta datación? Pues se usaron medios como el escáner 3D en el abrigo, tratamiento de imágenes mediante DStretch, análisis de reflectancia de fibra óptica de pigmentos y dataciones absolutas (Carbono-14 y termoluminiscencia). Con estos medios analizaron los pigmentos de la cueva, más concretamente los pigmentos de las pinturas negras, que son los que contienen material orgánico, ya que los rojos se realizan con óxido de hierro. Las pinturas negras están sobre las rojas, por lo que son posteriores, y las mismas tienen una datación de hace unos 6.000 años, es decir, del 4.000 a.C. por lo que se corresponden con el Neolítico reciente y el Calcolítico del sur de Iberia. También se dató cerámica del lugar que era coetánea a estas pinturas.


    Este descubrimiento pone en entredicho la idea de que las sociedades prehistóricas del sur peninsular eran carentes de avances tecnológicos relevantes, ya que contaban con medios para navegar a larga distancia.

    En cuanto a los barcos ¿qué representan? Tradicionalmente se ha interpretado que describirían un acontecimiento singular: el encuentro de las poblaciones del Mediterráneo oriental, con un grado de dominio de la navegación considerable, y las poblaciones indígenas del sur de la península ibérica. Hay que tener en cuenta, que hace miles de años, mientras existían tribus indígenas había pueblos más desarrollados como Tartessos. Sin embargo, las últimas aportaciones científicas cuestionan esta interpretación. En primer lugar, por la propia arquitectura de las embarcaciones​ y, en segundo lugar, debido a las recientes dataciones absolutas. También se ha interpretado estas representaciones como una simple escena de pesca.



    Otros autores consideran que la Laja Alta podría tratarse de una especie de catálogo de embarcaciones, ya que representa distintos tipos de navíos. 



    La primera representación náutica es doble. Por un lado, una bonita embarcación con la línea de la quilla y las bordas de babor y estribor. Entre ambas, una serie de bancadas, de lo que se deduce que dispondría de remos, aunque no se han dibujado. A popa, un codaste de gran tamaño. Falta parte de proa debido a un desconchón y el espolón no se puede ver en su totalidad. En el centro, el mástil rematado por el motón, se encuentra afianzado por un par de cabos. Se vislumbra una verga, así como las jarcias correspondientes. Esta embarcación se encuentra dentro de una estructura cuadrada que tradicionalmente se ha interpretado como una especie de embarcadero/astillero, que debido a la forma podría tratarse de un embarcadero tipo Cothon. La existencia de algunas formas geométricas añadidas en la esquina superior izquierda y otras en la opuesta, hacen pensar que esa estructura no es ornamental. Daños en la roca impide verla en su totalidad. Algunos indicios en la densidad del pigmento llevan a pensar que dispondría de una abertura en la esquina inferior izquierda. Se aprecia varias columnas con trazas de pigmento rojo que “caen” sobre la embarcación. 
Barco 1

Cothon


    El segundo barco es una nave sencilla, posee un casco redondeado por la proa y con una popa prominente que describe un gran arco hacia el interior de la nave. Algún autor ha supuesto la representación de una vela triangular, sin embargo, no se aprecia en las imágenes tratadas. El tratamiento sí deja ver otras líneas más finas y casi imperceptibles que componen algunas formas geométricas. Entre ellas destaca un círculo bajo uno de los cabos del aparejo. También aporta una novedad interesante: un gran mástil que termina en una forma rectangular con forma de bandera o vela pequeña. Tradicionalmente se ha calcado esa bandera/vela como parte integrante de la estructura cuadrada que hay a su lado. Sin embargo, observando detenidamente las imágenes tratadas, hay que rendirse ante la evidencia: se ve claramente que el comienzo del mástil está en parte frontal de la curva de la popa de la nave, como una continuación de su curva; y se puede observar con claridad que el mástil está pintado con un trazo diferente, más transparente, casi superpuesto al trazo que forma la figura cuadrada.

Barco 2


    El tercer navío es el más conocido del abrigo. Se trata de un barco alargado con siete remos y otro más de caudal a popa. Se percibe una mancha circular en el centro del casco.

Barco 3

Monumento a la Laja Alta


    La cuarta nave, aparentemente, no tiene arboladura, dispone de ocho remos también (aunque a simple vista pueden parecer cuatro) y la roda es más sencilla que en el caso anterior. La pérdida de algunas lascas de la pared hace imposible describirla con todo detalle.

Barco 4

Veleta en Jimena


 El quinto barco también tiene popa curva, pero hacia dentro y con mástil, obenques y lo que parece ser una cofa. De este barco se piensa que podría ser un barco de juncos por las pequeñas líneas verticales de su casco. Se representa navegando hacia el Oeste y su casco está totalmente de perfil.

Barco 5



    La sexta embarcación es muy pequeñita, casi imperceptible, y se sitúa bajo la anterior. Tiene casco redondeado y mástil apuntalado con dos jacias y el correspondiente motón. Se ven unos cabos que lo unen con la embarcación 5, por lo que podría estar realizando labores conjuntas.

Barco 6

Barco 6 bajo Barco 5

    El séptimo navío cuenta con cinco remos con pala en su extremo y un timón también terminado en un ensanchamiento. La imagen tratada hace considerar la posibilidad de que su casco sea elaborado a base de material vegetal, dado el elevado número de líneas que lo recorren transversalmente y que con toda seguridad simbolizarían las cuerdas que sujetan los mazos.

Barco 7



    La octava embarcación es pequeña y posee varios remos, mástil y estructura elevada en popa. La figura está muy deteriorada.

Barco 8

    Finalmente, parece ser que hay un noveno navío bajo los barcos 5 y 6. La figura está realizada con un trazo fino y muy poco definido. Consta de un casco recto representado igualmente de perfil, con un trazo para la quilla y otro para la borda, sin dejarnos ver la cubierta. La proa cuenta con una gruesa roda vertical y recta. También dispone de un mástil y un par de jarcias, una de las cuales describe una curva y se une al casco de la embarcación 6 por la quilla. Es significativo que también parece tener unas líneas onduladas más finas que lo unen a los barcos número 5 y 6. Su quilla parece descansar sobre una forma circular.

Barco 9

Barco 9 bajo Barco 6


    Pues bien, una vez analizada la datación de las embarcaciones y su tipología, deberíamos extrapolar esta información a la embarcación de la cueva que nos ocupa, la cueva de la Berrea, ubicada en nuestro término y todo ello queda justificado por los datos con que obramos.

    Por un lado, esta cueva también se encuentra en el paso natural que une las vertientes mediterránea y atlántica, tal y como acontece con la Laja Alta. 

    Por otro lado, se encuentra en un entorno donde podemos encontrar otra cueva que también tiene pinturas negras sobre pinturas con pigmento rojo. Además, esas cuevas del lugar son neolíticas, por lo que no es muy aventurado suponer que las dataciones son similares.

Pinturas negras sobre ciervo rojo

    Dicho esto, la embarcación está representada en pigmento rojo, al igual que las pinturas de la Laja Alta, y éstas son anteriores a las negras que fueron datadas en el 4.000 a.C., por lo tanto, esta pintura debe tener como mínimo esa datación, es decir, unos 6.000 años, ergo estaríamos hablando del Neolítico. Datación que, por otra parte, coincide con la mayoría de representaciones rupestres de color rojo de la zona.

    En cuanto a la tipología de embarcación, ésta parece tener vela y unos cinco remos. En cuanto a la forma, coincide casi por completo, a excepción del casco menos anguloso, con la embarcación de menor tamaño representada en la Laja Alta, es decir, el barco que hemos identificado como número 6. En concreto, nos referimos a la que se sitúa debajo de la embarcación 5 y que es casi imperceptible.

Cueva de la Berrea

Laja Alta

    Es cuanto menos curioso que se repita ese tipo de embarcación en dos cuevas relativamente distantes. Este hecho nos vale para asimilar la datación de un abrigo al otro. Además, denota que quienes habitaban en la zona del actual Alcalá divisaron barcos. Este hecho podría ser debido a que viajaban desde la zona del Estrecho a la sierra alcalaína. Otra explicación nos la da la evolución orográfica y litoral de la zona. La Laguna de la Janda tenía comunicación directa con el mar formando una gran bahía, donde desembocaban los ríos como el Guadiaro y Hozgarganta, pero hace 4.000 años quedó separada del mediterráneo, pero manteniéndose unida por el río Barbate, cuyo último tramo era navegable.  



    Sea como fuere, estos sujetos divisaron embarcaciones y las plasmaron en abrigos de la sierra, siendo un hecho único, o casi único en el mundo, y nos ayuda a comprender un poco mejor la sociedad de hace unos miles de años.

Barco epigrafiado en Jimena


 BIBLIOGRAFIA:

-Casado Puerto, Antonio: "La Laja Alta: Revisión y propuestas de revisión", Almoraima, Revista de estudios campogibraltareños, número 51.

-Wikipedia: Cueva de la Laja Alta

-"Los misteriosos barcos pintados en una cueva en Jimena". EuropaSur

-Manuel: "El abrigo de la Laja Alta". Prehistoria del Sur

-Arte Sureño. El arte rupestre del Estrecho de Gibraltar

-Europa Sur: "Un estudio sitúa las pinturas de los barcos de la Laja Alta en la Baja Edad Media y no en la Prehistoria".

lunes, 13 de julio de 2020

Epigrafía alcalaina. Parte 1: Las lajas

    ¿Qué es la epigrafía? Según la RAE, epigrafía es la ciencia cuyo objeto es conocer e interpretar las inscripciones, pero ahondemos más.
    Epigrafía proviene del griego επιγραφή y significa "escribir sobre". Es una ciencia autónoma pero a la vez auxiliar de la Historia que estudia las inscripciones y grabados en superficies duras. De hecho, otra acepción de la palabra es "técnica de escribir sobre piedra, metal u otro material duro".

    Pues bien, dicho esto, en esta publicación trataremos las inscripciones en lajas situadas en nuestros contornos, en otra publicación posterior trataremos las ancestrales lápidas y estelas funerarias encontradas en nuestro término.

    No es tan común encontrar lajas talladas a lo largo de nuestros bosques, pero existen. Citemos como ejemplo la Laja de los Hierros, de la que ya escribí un artículo [ver artículo]. No obstante, haré una reseña sucinta sobre este importante yacimiento alcalaino por ser el paradigma de nuestra epigrafía.

Laja de los Hierros

    
El Yacimiento de La Laja de los Hierros contiene grabados rupestres de carácter esquemático, estrechamente relacionados con las pinturas del cercano "Tajo de las Figuras", así como con otras pinturas y grabados de la península y del Mediterráneo oriental.

Inscripción

Inscripciones





    
Hace más de un siglo que Juan Cabré y Eduardo Hernández Pacheco dataron este yacimiento como correspondiente a la Edad de Bronce en su trabajo “Avance al Estudio de las Pinturas Prehistóricas del Extremo Sur de España (La Laguna de La Janda)”, fruto de sus exploraciones por la zona, donde encontraron cuevas, abrigos, cavernas y rocas con pinturas y grabados rupestres. Ambos supieron de este yacimiento a través de los lugareños, quienes le indicaron que había un laja en la que había inscripciones que parecían ser símbolos como los que se usan para herrar al ganado, de ahí la denominación dada, La Laja de los Hierros.

Foto histórica Laja de los Hierros

Foto histórica Laja de los Hierros

Calco de inscripciones de Juan Cabré

Juan Cabré en la Laja de los Hierros
    
    En la actualidad este yacimiento se encuentra muy degradado debido a la erosión que ha sufrido la frágil arenisca que hace de soporte y está abocado a su desaparición si no se le pone remedio.

    No muy lejos de la anterior laja, a escasos metros, se encuentra otra laja de características muy similares y con muestras de inscripciones también muy erosionadas. Se trata de unas líneas paralelas y otras marcas lineales. La datación no está contrastada, pero debido a la proximidad con respecto a la otra laja, intuimos que será coetánea.

Lineas paralelas

    No abandonamos la zona, y en una finca aledaña a la anterior, en la Matilla, encontramos otra laja similar en la que hay una inscripción con forma de flecha.

Inscripción

    Ahora viajamos unos kilómetros al Este, pero sin dejar la zona de influencia de estos antiguos epígrafos. Así, volviendo a la finca Montebajo, esta vez a orillas o bajo las aguas del pantano, según estación del año, encontramos uno de los yacimientos más importantes en nuestro término: la necrópolis de Montebajo. Lugar digno de ver cuando el embalse te lo permite y del que ya escribí en el artículo "Necrópolis ancestrales alcalainas". Dicho yacimiento
presenta varias estructuras funerarias con diferente tipo de construcción lo que sugiere un uso dilatado en el tiempo entre los milenios IV y II a.C. Ese uso dilatado abarcó desde fines del Neolítico hasta los comienzos de la Edad del Bronce, con un máximo desarrollo durante la Edad del Cobre. Se pueden encontrar sepulturas individuales y colectivas. Se encontró un amplio ajuar que se puede apreciar expuesto en el museo de Cádiz. Dicho esto, vamos al tema que nos ocupa, la epigrafía. No muy lejos del conocido dólmen, en aquel paraje encontramos una laja con numerosas inscripciones muy erosionadas debido al paso del tiempo y que se ha agravado con la acción de las corrientes de agua del pantano cuando dicha laja queda cubierta en las estaciones húmedas. Las inscripciones prehistóricas son de características similares a las de la Laja de los Hierros y parecen tener relación con los enterramientos del lugar. También se pueden observar marcas de afilado de herramientas prehistóricas, es decir, señales de que daban forma a los utensilios de piedra gastándolos sobre la arenisca.

Inscripción con forma de L
Inscripción tridente

    Seguimos en el paraje de Montebajo y en los alrededores del embalse del Barbate porque en ese lugar podemos disfrutar de otra maravilla de la Prehistoria, una estela menhir con inscripciones. Un menhir es la forma más sencilla de monumento megalítico. Consiste en una piedra por lo general alargada, en bruto o mínimamente tallada, colocada de modo vertical y con su parte inferior enterrada en el suelo para evitar que caiga. Este fenómeno no es nada común por estos lares, lo cual añade un gran valor arqueológico a la zona.

Inscripción en el menhir
Menhir

Inscripción en el menhir
Inscripción en el menhir

    Ahora nos alejamos un poco, y nos situamos cerca de la Loma Maina. Allí podemos encontrar una laja de características geológicas y topográficas muy similares a la Laja de los Hierros en la que podemos observar inscripciones en forma de zig zag. Las inscripciones están muy erosionadas por lo expuesto a la intemperie de la laja así como por la propia naturaleza blanda de la misma. Puede parecer poca cosa, pero hay que tener en cuenta que este tipo de manifestación característico de la Prehistoria. De hecho, el dibujo más antiguo del mundo es una inscripción en zig zag con una antigüedad de 400.000 años. Además, el zig zag es una manifestación que también se representó en algunas cuevas de la zona mediante pinturas rupestres.


zig zags
Imagen tratada digitalmente

    No es necesario alejarse mucho del lugar para encontrar otras inscripciones. En Peña Arpada también podemos encontrar algunas muestras, pero en este caso son distintas por varios motivos. Primeramente porque éstas no son prehistóricas como todas las que hemos visto. Además, las características geológicas de Peña Arpada son distintas, ya que en esta ocasión no tratamos con inscripciones en arenisca sino que lo hacemos con inscripciones sobre piedra caliza, bastante más dura. Podéis ver toda la información sobre esta peña en mi artículo Peña Arpada: Historia y magia.

    Pues bien, las inscripciones ubicadas en esta peña se encuentran en una pared vertical a la que hay que acceder escalando un poco. Se trata de inscripciones que corresponden a los caracteres "s" (S) y "ki-gi" (Z), además de otros caracteres casi irreconocibles de alfabeto ibérico. En la peña aledaña, esta es, Peña Abatida, hay un yacimiento íbero-romano, por lo que es de suponer que en esta peña también habitaron los íberos y de ahí esta inscripción.

Inscripciones ibéricas

    A lo largo de la cuenca del Barbate han habitado diversas culturas, de ahí la aparición de tantos yacimientos por la zona, como ya hemos visto. Uno de ellos, bastante desconocido, es un asentamiento ibérico junto al que hay un abrigo con una inscripción consistente en un símbolo un tanto curioso. El abrigo está tallado con una canaleta para evitar que acceda el agua de lluvia que cae por la laja al interior. También tiene escalones tallados muy erosionados para poder acceder con mayor facilidad. Son características propias de los yacimientos ibéricos, si bien se desconoce la datación de la inscripción, ya que aunque hay vestigios ibéricos, también los hay de otros períodos, como material lítico prehistórico, más concretamente, restos de talla de sílex.

Símbolo epigrafiado

Cueva del Rayo





    No es la única cueva con inscripciones en la zona, en el Chaparral podemos encontrar un abrigo con las mismas canaletas e inscripciones en el interior. Éste además cuenta con una tumba antropomorfa sobre él, e indicios de habitabilidad en su interior, por lo que la datación se torna complicada. Hay vestigios prehistóricos, ibéricos, romanos, medievales y modernos en la zona. Incluso en el propio abrigo hay vestigios de varias culturas.

Agujeros tallados
Inscripción en pared

    Otro abrigo con inscripciones lo podemos encontrar en un complejo prehistórico rupestre alcalaino. Junto a una cueva con pinturas rupestres encontramos una inscripción. La datación es incierta, ya que si bien es cierto que nos encontramos en un yacimiento prehistórico, no lo es menos que esos abrigos también han sido lugar de refugio de makis, contrabandistas y trabajadores del campo. Síntoma inequívoco de ello es la gran cantidad de cerámicas prehistóricas y, sobre todo, del siglo XIX que podemos encontrar en el lugar.

Inscripción

    Nos alejamos bastante del núcleo urbano para situarnos en los límites de nuestro término, en un lugar emblemático local, la Pilita de la Reina. Por todos es bien conocida, pero no muchos saben que en la propia pila y en los alrededores hay inscripciones que parecen ser cristianas. Así pueden vislumbrarse caracteres latinos y cruces talladas, por lo que el lugar podría corresponderse con un eremitorio, que es un lugar donde existen uno o más frailes o monjes eremitas, siendo un lugar de oración y recogimiento que les permitía cultivar en paz su propia vocación particular, al estilo de los Padres del Desierto o del Yermo o Padres de la Tebaida del cristianismo. En unas rocas hay una cruz, mientras que en el filo de la pila hay inscripciones varias. Puedes conocer todos los detalles en este artículo La Pilita de la Reina.

Inscripición en el Aljibe


Pilita de la Reina

    Para concluir querría reseñar que hay otros tipos de marca en roca que no son fruto de la intención artística o comunicativa del autor, sino que son consecuencia de la factoría lítica en la Prehistoria. Para mejor comprensión, hay lugares, como ya mencionamos ad supra, en los que podemos observar las marcas de pulido de herramientas líticas. Un ejemplo de ello lo encontramos en la Piedra de los Hierros, que no hay que confundir con la laja homónima, ya que ésta se encuentra en el Carrizoso.

Marcas de pulido

Marcas de pulido





    También es habitual encontrar este tipo de marcas en abrigos con arte rupestre. Podemos citar como ejemplo los habidos en la cueva Argéntea.

Marcas de pulido

    En definitiva, mi intención con esta publicación es la de dar a conocer un tipo de yacimientos abocados a la desaparición por encontrarse al aire libre y, por ende, expuestos a las inclemencias atmosféricas, a la acción del hombre y animales. La mayoría se encuentra en avanzado estado de erosión y urge su protección, pero a falta de ello, al menos, que quede un registro de lo que hubo.



BIBLIOGRAFÍA:


-Hernández-Pacheco, Eduardo: "Las tierras negras del extremo sur de España y sus yacimientos paleolíticos". Trabajo del Museo Nacional de Ciencias Naturales. Madrid. 1915

-Cabré, Juan y Hernández-Pacheco, Eduardo: “Avance al Estudio de las Pinturas Prehistóricas del Extremo Sur de España (La Laguna de La Janda)”.

-Lazarich González, María: "Memoria Preliminar de la Prospección Arqueológica Superficial de Urgencia del Embalse del Barbate (Alcalá de los Gazules, Cádiz)". Grupo de Investigación HUM-812. Universidad de Cádiz. 2007

-Fullola i Pericot, Josep y Nadal Lorenzo, Jordi: "Introducción a la Prehistoria: la evolución de la cultura humana". Editorial UOC. Barcelona. 2005

-Dominguez, Nuño: "El dibujo más antiguo del mundo". El País. Madrid. 2014 [ver artículo]

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